sábado, 24 de septiembre de 2016

La peor semana de mi vida... Hasta ahora.

Tenia planeado escribir demasiado en la semana, tarea que nos propuso la maestra antes de tener esta semana, la verdad no supe que escribir, y no lo hice, no queria escribir cualquier cosa, y luego sentirme, literalmente, estupida por escribirlo. Pero hoy tengo mucho que escribir de la semana.
El Lunes me levante muy motivada a hacer un trabajo para la Universidad, a eso de las 12:00 p.m. ya estaba sentada al lado del papel de 3 metros de largo, y trabajaria, totalmente sola, hasta las 10:00 p.m. de la noche. Los días Lunes y Martes estube muy motivada a hacer dicho trabajo, pero cuando llego la mitad de la semana empeze a sentir una preocupación muy grande, aunque habia avanzado bastante, aún faltaba mucho también, me empeze a preguntar que podia hacer para poder terminar el trabajo y también poder hacer los otros que se habian dejado la semana anterior, aunque ninguna idea vino a la mente. El jueves estaba ya mas "afanada", parecia que no avanzaba aunque sabia que lo habia hecho bastante, solo no lo suficiente, la frustración y el odio empezaron a aparecer, no lo quiero ver mas, si lo veo me voy a enloquecer, si es que no lo estaba ya.
Llena de estres y pocas ganas de continuar, el Viernes decidi trabajar hasta las 5:00 p.m. sin importar hasta donde ubiera llegado con el trabajo, una decición probablemente tonta pero definitivamente buena para mi salud mental, o eso pensaba. Hoy, Sabado, mi cabeza quiere explotar, mi mente da vueltas y no sabe que hacer mas que escribir este texto como un medio para expresar el estres que tengo, la frustración y la ganas increibles de no seguir. Esa voz fastidiosa que solo me dice "No puedes" cada vez que intento organizar mi tiempo para poder hacer las cosas, y que en definitiba no logro. Se que no perdi el tiempo a lo largo de la semana, pero si no fuera por ese trabajo, que por cierto no quiero ver nunca jamas, aunque tendre que hacerlo, pude haber aprovechado mucho mas la semana de lo que lo hice. Ahora tengo tanto que hacer que simplemente no se por donde comenzar y no se si sere capaz de hacerlo, nada me motiva justo ahora pero al tiempo se que tengo que hacer las cosas. No se que hacer, pero tengo que hacerlo. Todo en mi mente me dice que no podre. Necesito ayuda.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Olor.

Este olor no es el más agradable, se podria decir todo lo contrario, es repugnante y genera nauseas cuanto mas tiempo lo hueles, pero es el olor puro de la fidelidad, una esencia que aunque no a muchos genere esta sensación, en mi despierta tantos sentimientos. ¿Cuál Olor? Un olor probablemente común y que todos intentan ocultar, el olor a perro, el de nuestro compañero canino que siempre nos acompaña. Con este olor no quiero referirme al champú anti pulgas o la fragancia para animales que suelen ser aplicadas a nuestros compañeros para que huelan bien, quiero referirme completamente al olor a mugre, humedad, sudor y otras tantas cosas que se mezclan sobre el pelaje, ese olor que caracteriza tanto a estos fieles animales y que en mi solo despierta una sensación de sentimentalismo, me remite directamente a mi perro, y aunque sea, probablemente, uno de los olores mas desagradables para la nariz, es de los mas hermosos para la mente.
¿Qué mejor que un olor que te remite al amor en su mas pura forma? Saber que ese aroma proviene de un ser que te seguiría hasta tu muerte, que te querrá incondicionalmente y jamas odiaría tu compañía siempre y cuando sea la adecuada. Ser consciente de que la superficialidad no existe para ellos, no juzgan con base a tu apariencia, no intentan entenderte sin antes conocerte, eso es lo maravilloso de este ser, ya veces me pregunto, por mas mal que huela ¿por qué disfrazar el olor de nuestros animales? Ellos jamas disfrazarían nada nuestro, nuestro olor nos hace especiales ante ellos, ¿porque el de ellos no puede ser especial para nosotros?

lunes, 5 de septiembre de 2016

Los misterios de mi habitación.

Mi habitación es mi espacio más personal, cualquiera diría que la conozco a la perfección pero en realidad me encontré con cosas que no sabía que seguían ahí, cosas que pensé haber desechado pero al mirar entre mis cosas encontré de nuevo. La cantidad de cosas que hay en mi habitación es incontable, comenzare desde mi puerta, justo en frente de mi cama que, normalmente (aunque no en todos los casos) esta tendida con cubre lechos con diseños orientales, sobre esta unos cuantos muñecos y de vez en cuando mi perro durmiendo sobre ella. A mi izquierda hay una gran pared, una pared llena de posters de mis juegos y series favoritas, nada más y nada menos, mi cama esta justo al lado de esta pared. A mi derecha está mi mesa de noche, donde solo tengo unos cuantos cuadernos, un par de libros y una tabla grafica que de vez en cuando agarro para hacer unas cuantas cosas en mi computador, el cual conservo encima de una mesita de cama sobre un ventilador para que no se sobre caliente al usarlo. En los bordes de la ventana, que está detrás de mi mesa de noche, tengo unas tintas, un cuaderno y un tipo de estuche donde no hay nada. Solo tengo una cosa pegada en la ventana y es una imagen de anatomía que me gusta observar de vez en cuando, su título es “Sycra’s simplified anatomy model” (El modelo anatómico simplificado de Sycra). El lugar donde probablemente tengo más cosas es el estante donde está mi televisor, tiene varios espacios donde tengo ubicadas diferentes cosas, justo en el centro está el televisor, arriba de este hay un espacio donde tengo varias figuras de anime, aproximadamente 10 de ellas, en la parte de abajo tengo más figuras, y algo así como un altar a mi juego favorito, “God of War” (Dios de la Guerra) donde también hay una figura junto a un libro de su arte y todos los títulos existentes hasta ahora de dicho juego. Al lado izquierdo del altar tengo todos los volúmenes de mi manga favorito junto a otros cuantos manga, y al lado derecho tengo juegos de consola, historietas de Dragon Ball Z, una figura Pop! Y un libro del arte de Rumiko Takahashi en su obra Inuyasha. La pared detrás del televisor está casi vacía, solo tiene dos posters alineados. La última (aunque no simple) parte de mi habitación corresponde a los armarios y los cajones. En el primer espacio hay dos cajones donde guardo mi ropa (y a veces encuentro la ropa de mi hermano), hay tres espacios a lo largo del closet donde hay peluches de programas, aunque a los que les tengo más cariño son a un Gato Cheshire y un Dumbo de Disney. Tambien tengo unos papeles con proyectos o dibujos viejos que en realidad a veces no creía haber conservado, fue una sorpresa encontrarlos (y la verdad, fue un alivio desecharlos). En la parte superior esta todo lo que de cierto modo ha sido olvidado, papeles de diferentes materiales, un juguete roto que por su tamaño ni yo ni mi madre hemos querido tirar, un televisor que nadie usa más y una caja oscura que fue hecha en la universidad, arriba esta todo lo que no se quiere tirar pero tampoco se quiere ver. Por ultimo pero no menos importante, el lado derecho del armario tiene la ropa colgada, pero en el piso de este se encuentra una caja de gran tamaño, una caja en cuyo interior solo hay más cajas, las cajas donde solían ir las figuras del estante y donde hay piezas de las mismas, además de eso solo hay una gran carpeta con dibujos, un block de papel bond, unos cuantos pliegos de papel edad media, un porta planos sin una tira para ser usado, pero que en su interior tiene todo lo que no es necesario llevar, y una espada de madera que fue anteriormente usada para un cosplay de un personaje en su versión femenina.

Puedo decir que mi cuarto es mi lugar más privado, sin embargo, es un espacio que también me gusta mostrar, ya que en él se percibe cada parte de mi y solo con verlo se puede saber quién soy y como soy, creo que hablo por muchos cuando digo que un cuarto puede ser tu identidad, un lugar donde se manifiestan cosas que en ningún otro lugar de tu casa aparecen.

La comida del Infierno (El Jardín de las Delicias)



Una porción de pájaro y rana, por favor.
_______________________________________________________________________

Mientras uno representa lo perdido del Jardín (Pájaro, símbolo de la lujuria). El otro (Rana) representa los pecados castigados, entre ellos la gula.
Unos hombres se sientan a la mesa, esperando una deliciosa comida, sin saber que lo único que recibirán serán unas cuantas ranas que pueden o no calmar su infinita gula.