Mi
habitación es mi espacio más personal, cualquiera diría que la conozco a la
perfección pero en realidad me encontré con cosas que no sabía que seguían ahí,
cosas que pensé haber desechado pero al mirar entre mis cosas encontré de
nuevo. La cantidad de cosas que hay en mi habitación es incontable, comenzare
desde mi puerta, justo en frente de mi cama que, normalmente (aunque no en
todos los casos) esta tendida con cubre lechos con diseños orientales, sobre
esta unos cuantos muñecos y de vez en cuando mi perro durmiendo sobre ella. A
mi izquierda hay una gran pared, una pared llena de posters de mis juegos y
series favoritas, nada más y nada menos, mi cama esta justo al lado de esta
pared. A mi derecha está mi mesa de noche, donde solo tengo unos cuantos
cuadernos, un par de libros y una tabla grafica que de vez en cuando agarro
para hacer unas cuantas cosas en mi computador, el cual conservo encima de una
mesita de cama sobre un ventilador para que no se sobre caliente al usarlo. En
los bordes de la ventana, que está detrás de mi mesa de noche, tengo unas
tintas, un cuaderno y un tipo de estuche donde no hay nada. Solo tengo una cosa
pegada en la ventana y es una imagen de anatomía que me gusta observar de vez
en cuando, su título es “Sycra’s simplified anatomy model” (El modelo anatómico
simplificado de Sycra). El lugar donde probablemente tengo más cosas es el
estante donde está mi televisor, tiene varios espacios donde tengo ubicadas
diferentes cosas, justo en el centro está el televisor, arriba de este hay un
espacio donde tengo varias figuras de anime, aproximadamente 10 de ellas, en la
parte de abajo tengo más figuras, y algo así como un altar a mi juego favorito,
“God of War” (Dios de la Guerra) donde también hay una figura junto a un libro
de su arte y todos los títulos existentes hasta ahora de dicho juego. Al lado
izquierdo del altar tengo todos los volúmenes de mi manga favorito junto a
otros cuantos manga, y al lado derecho tengo juegos de consola, historietas de
Dragon Ball Z, una figura Pop! Y un libro del arte de Rumiko Takahashi en su
obra Inuyasha. La pared detrás del televisor está casi vacía, solo tiene dos
posters alineados. La última (aunque no simple) parte de mi habitación corresponde
a los armarios y los cajones. En el primer espacio hay dos cajones donde guardo
mi ropa (y a veces encuentro la ropa de mi hermano), hay tres espacios a lo
largo del closet donde hay peluches de programas, aunque a los que les tengo más
cariño son a un Gato Cheshire y un Dumbo de Disney. Tambien tengo unos papeles
con proyectos o dibujos viejos que en realidad a veces no creía haber
conservado, fue una sorpresa encontrarlos (y la verdad, fue un alivio
desecharlos). En la parte superior esta todo lo que de cierto modo ha sido
olvidado, papeles de diferentes materiales, un juguete roto que por su tamaño
ni yo ni mi madre hemos querido tirar, un televisor que nadie usa más y una
caja oscura que fue hecha en la universidad, arriba esta todo lo que no se
quiere tirar pero tampoco se quiere ver. Por ultimo pero no menos importante,
el lado derecho del armario tiene la ropa colgada, pero en el piso de este se
encuentra una caja de gran tamaño, una caja en cuyo interior solo hay más
cajas, las cajas donde solían ir las figuras del estante y donde hay piezas de
las mismas, además de eso solo hay una gran carpeta con dibujos, un block de
papel bond, unos cuantos pliegos de papel edad media, un porta planos sin una
tira para ser usado, pero que en su interior tiene todo lo que no es necesario
llevar, y una espada de madera que fue anteriormente usada para un cosplay de
un personaje en su versión femenina.
Puedo
decir que mi cuarto es mi lugar más privado, sin embargo, es un espacio que
también me gusta mostrar, ya que en él se percibe cada parte de mi y solo con
verlo se puede saber quién soy y como soy, creo que hablo por muchos cuando
digo que un cuarto puede ser tu identidad, un lugar donde se manifiestan cosas
que en ningún otro lugar de tu casa aparecen.

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