Juan Manuel Echavarría:
Silencios
Juan Manuel Echavarria es un artista
colombiano, destacado por su énfasis hacia la muestra de las repercusiones de
la guerra en el país. Nacido en 1947, un momento en el que Colombia ya se veía fuertemente
marcado por la violencia por parte del paramilitarismo y/o la guerrilla. Hacia
el año 1958 comenzaría el frente nacional, el cual también daría otra visión
del conflicto.
Una de sus obras más destacadas y de la
cual se va a halar en este ensayo es la serie de fotografías titulada como “Silencios”, donde Echavarría nos muestra
como se ve uno de los epicentros de la violencia después de 10 años de ser
abandonado, enfocándose en los centros educativos de Mapuján y en las nuevas
figuras que se ven ahí; animales, ruinas, objetos rotos y otras cosas que
hablan de la guerra de una manera silenciosa, y muestra, por medio de un paisaje
casi sombrío, el efecto que tiene esta guerra ante las víctimas no escuchadas. La
obra de Echavarria, en general, interpreta de manera eficaz lo que dice el artículo
de El Espectador: “La guerra triunfa
cuando esos espacios en donde la sociedad se teje sucumben a su miedo” (Salazar Angelica Gallon, Los Tableros del Olvido,
2011). El artista nos reitera y crea una consiencia casi pesada ante quien ve
la obra acerca del conflicto permanente en el que vive el país, se encarga de
mostrar a quien observa que el país puede verse en paz cuando en realidad no lo
esta.


Tube la suerte de
hablar con un pariente cercano que estuvo vinculado con la violencia de forma
cercana, pocas cosas dijo ya que no deseaba recordar esos tiempos aun si no fue
victima directa de la violencia. Lo que tenia que decir era dificil de no
escuchar, solia trabajar en los campos de la Guerrilla por influencia de sus
hermanos, decia que todos los días podia ver el maltrato hacia los
desafortunados secuestrados que por ahí se encontraban, muertes constantes y
reglas extremadamente duras que se debian seguir al pie de la letra para no ser
“castigado” por quien o quienes estuvieran a cargo.
Es dificil quitar
los ojos de una obra que revela de forma silenciosa el sufrimiento igualmente
silencioso de tantas personas que fueron despojadas de sus prioridades como
ciudadanos gracias a una guerra civil que nunca pidieron ni incentivaron. La
frase del periodico Financial Times
resume a la perfección el acto que logra Echavarria mediante la toma de estas
fotos “El artista colombiano multimedia le da voz a las victimas sin nombre de
la guerra civil” (Schipani Andres, Juan Manuel Echavarría: photography without
blame or pity, 2015). Como el mismo artista lo remarca; “Desde que nací,
Colombia nunca ha tenido un año de paz” (Schipani Andres, Juan Manuel
Echavarría: photography without blame or pity, 2015) por lo cual, no solo con Silencios, si no con toda su obra saca a
la luz todos esos conflictos que la gran mayoria de sus espectadores vemos como
olvidados pero que siempre estan presentes, y ocurren en nuestro día a día.
Como es evidente,
su obra se vincula con las consecuencias de la violencia, muestra la tragedia
por medio de imágenes artísticas que hablan por si mismas, el dolor, la
perdida, la duda y la impotencia que sienten las personas afectadas por esta
guerra, y como nosotros, como simples espectadores, podemos entender sus
sentimientos de una mejor manera al ser capaces de captar la nostalgia y
melancolía que las obras transmiten, sea a una persona afectada o a una que
solo ve la violencia desde una pantalla.
Echavarria logra
de una manera eficaz transmitir los efectos de la violencia, sobre todo en
Monte de Maria, lugar con el cual tiene una fuerte relación, y el cual es
conocido como uno de los epicentros de la desmovilización por la cantidad de
campamentos paramilitares/guerrilleros que aquí se encuentran, usa su
experiencia en este lugar como una referencia para todas sus obras, y se
molesta en visitar cada uno de los lugares que dan vida a su obra para así
entenderlos de una mejor manera.
La obra de Echavarría logra
comunicar de manera efectiva ese lado no visto de la violencia, imágenes casi
“fuertes” que nos dejan ver, sin ver realmente, todo lo que sucede en ese
entorno, como inicia, como sucede, y como termina siendo. Muestra una historia
detrás de sus piezas, las cuales junta con metaforas y de este modo logra crear
una sensación casi de preocupación por el “¿qué está pasando en este país?”. Y
nos obliga a dejar de ignorar, como solemos hacer, eventos que muchos nombran
como “La guerra que no hemos visto” (Browning Frank, Flying Carpets/Savage
Knives in Bordeaux, 2015) cosas por las que muchos colombianos no nos preocupamos
pero aun así suceden, eventos que debemos aprender a escuchar.
Como dice el artista: “Es
un camino corto, para una tragedia tan compleja y con raíces tan profundas en
el tiempo, pero con esta serie de La o descubrí que a través de la fotografía
se puede escribir con luz” (Salazar
Angelica Gallon, Los Tableros del Olvido, 2011).

